lunes, 19 de julio de 2010

La luna. (YO.)

Perdida entre el pasado y el presente, sin saber a quien quiero pertenecerle... pero nunca he sentido que le pertenezco a alguien como me pertenezco hoy. Estoy sentada entre quien fui y quien seré. Sufro con un sentimiento vacío, pero nunca he sido más feliz.

Con una luz de afuera que me ciega, con un sonido armonioso de mi mejor amiga que escribe con su alma al compás de Pink Floyd. Con una luna que me pertenece y la pierdo con cada respiro... en cada letra... en cada instante... Pero igual, igual, ese instante me pertenece y hace que la luna, al final del día sea mía. Esa pertenencia me deja sin palabras. Solo me queda una mano que no puede dejar de explotar sus ideas. Ideas que ya no están perdidas en un mundo que por tanto tiempo perdió su sentido.

Hoy he regresado a la infancia, a la seriedad con la que jugaba de niña, a querer viajar por el espacio y echarme en la luna y perderme en las estrellas, en tus estrellas. 

Yo. 



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