miércoles, 30 de junio de 2010

Prefiero pensar señor "X", muchas gracias (YO)


"Queremos saber si es que sabes excavar, si es que sabes hacer un informe y si es que sabes arma un gabinete, eso que tu quieres, déjalo para después" Qué tal señor "X", si evalúa LO QUE TENGO EN EL CEREBRO, un trabajo diferente, pionero en la especialidad y me brinda la oportunidad de lograr objetivos diferentes a los suyos. 

Sí, soy estudiante de arqueología, me encanta mi país, me encanta viajar, excavar, armar gabinetes, hasta realizar un asqueroso informe me gusta, pero quiero otras cosas en mi vida, en mi carrera. Lo que más quisiera es poder sembrar una semilla de identidad en un país tan rico como es el nuestro, pluriculturalmente hablando. Que la gente aprenda del pasado para no cometer los mismos errores (nótese el gran error peruano, últimamente, que tenemos a Alan García de presidente, nuevamente. El peruano pisa caca dos veces, lamentablemente, porque no aprende ni ama su historia). Que la comunidad y el estado se interese por la arqueología, para mi no será suficiente exponer o publicar en algún lugar importante, prefiero que la gente que vive en un pueblo enano en la mitad de la cordillera, pueda aprender y crecer gracias a la información que los arqueólogos podemos brindarles. 

Me encanta la parte metodológica y estresante de la arqueología, señor "X", y creo que las se hacer muy bien, gracias claro está, a la enseñanza que he recibido de usted y sus colegas, pero también se pensar. Estudio en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas, pero usted en sus clases y en sus trabajos arqueológicos se enfoca tanto en que la arqueología sea una ciencia y se ha olvidado de la parte humanista. Yo soy humanista, haré la tesis como usted quiera que la haga, pero también terminaré el proyecto de arqueología pública y el día en que salga mi publica conjunta en la revista Inglesa de arqueología publica, iré a su casa y se lo dejaré ahí para que lo lea, de repente así pueda escuchar mi opinión, pueda saber como pienso y podrá aprender que hay diferentes maneras de hacer arqueología, y no solo analizar iconográfia. Así como en épocas pre-hispánicas, como en la actualidad, quien controla los medios, controla el pensamiento de la población. Felizmente, yo controlo mis medios, lo único que usted controla es si me gradúo o no. Yo se pensar, y yo pienso que usted, señor "X", es un (piiiii), que estudió arqueólogia, por las razones equivocadas. 


Yo hago arqueología porque creo en el progreso de mi país, usted hace arqueología porque quiere ser reconocido mundialmente. Veo un abismo entre mi manera de pensar y la suya. Felizmente solo dependo de usted un par de meses más. Y cuando el día llegue, se va a acordar de mi, se lo aseguro. 


Yo. 
"And that aint what you want to hear.... but that's what i'll do"

martes, 29 de junio de 2010

Apenas Descubierto (Albor Maruenda)

Lejano con todos sus continentes
El viento toma tu boca y tus labios
Acaricia tu contorno 
Debajo del agua yo escribo tu nombre


Las estrellas orgiásticas se inclinan sobre nuestros rostros
Quieren rodearnos
Desatar el modo de nuestros enigmas
Avanzar contra la nostalgia hipnótica de las noches
Mientras los jardineros aún buscan la lluvia en jardines distraídos


Tú te acercas y atraviesas la magnitud de los instantes
Los verbos abstractos se ordenan
Los árboles comienzan a inventar los bosques
Desde el fondo de tu mirada se inicia la geometría


Tu alientas movimientos maneras delicados de parecerse
El susurro del mar sobre la sangre
Desde lo minúsculo creces en praderas
Entre distancias y respiraciones


Albor Maruenda


Curada. 

martes, 22 de junio de 2010

My fanny pack and I. (sarah you are a dork).

I had one of my friends complain because she was in this post and couldn’t read. So I’ll do my best to translate it for you Sarah. Maybe this way Josh and Noa can read it too. The other people present are pretty fluent in Spanish, so can read it either way. Here Goes.

Out of nowhere the sun came in with a little bit of cold breeze. I couldn’t help it and smiled. It was a perfect moment, and the only thing that was with me at the time was a great song and a little imaginary bag full of memories. The last moment I felt like that, accompanied in many ways, but alone at the same time, was in Chavin, last year. I was lying on one of the structures in the main town plaza, looking at the stars, enjoying every second of this little, wonderful town that didn’t have light for a week. It was the first day of the blackout (every year Chavin suffers a one week blackout, and it’s my favorite part of the year). I was looking at the stars, looking at the past, literally. My surrounding was perfect, lonely and dark, but I had my little bag (and no Sarah, I’m not talking about my fanny pack), full of memories, full of friends, full with happiness and sad thoughts. I think what happens to me in moments like this is that I forgive everything, and at the same time ask for forgiveness. It was incredible. The funny thing was that I was dressed in a very funny way, had my funky hat, funny gloves and a cape, well it wasn’t a cape, but the little girl inside me, didn’t stop saying that all night. It was a blanket I bought a couple of days before in the town market. Continuing with the story, I was there, lying, alone, until a police officer said I couldn’t be up there. So I came down from my favorite spot in Chavin, went for some of my friends (you were reading your book) and we started drinking. We drank, talked about life, about archeology, the world, etc. We had warm beer and “wine”. The wine actually just looked like brown juice, so I’m glad, the lights were out. I was surrounded by dark, a candle that wound blow out every time one of us would speak, by my new, but amazing friends, by the stars, and my little bag, filled with memories and friends.  

I don’t believe in the perfection in people, but i do believe in the perfection of a moment. In lines above i’ve mentioned a couple, yesterday i had another one of those moments. One of my good friends sent me a song, and it was the first time i heard it, but couldn’t stop listening to it, for hours. (the same thing happend to me with swing life away-rise against). I found perfection in a song, once again.

 My little bag isn’t filled with perfect friends or a perfect family, it’s filled with imperfections. Perfect imperfections, that mix very well with the caos that I am, and form a perfect little bag, with no room for error.

After a long time i can say that my bag and I are happy, so thank you so much, for the imperfection that you give me.

So Sarah there it is, translated and everything. And since you made me do it, the least I can do, is write i little bit more. When i wrote this, i had my best friends in mind, and you were very much included. Its funny though, we haven’t even been friends for a year, and you are truelly one of the best friends i have. We share so many thoughts. We don’t know everything about eachother, but i think i blame that on you living in Canada. I just remember another two moments we spent together, one was pretty much perfect and epic, and maybe even when we realized we had so much in common, and how amaizing are friendship was going to turn out to be, and the other moment was us just being stupid. The first moment was us going back to chavin, next to that magazine guy, talking about our thoughts about life, how we care, and how we want to make a difference around us. And the other moment was you looking at me saying: “All dogs in Chavin have a broken leg, don’t they?” I just looked at you and your broken leg and couldn’t stop laughing. So thank you, thank you for the three moments i’ve mentioned in this silly thing, and so many more i could probobly write a book about. 





Thank you for that, cause even though you didn’t know what terrible moment i was going through (what we talked about the other night), you made it so much easier, and i really didn’t feel alone. Thank you. Thank you for being such a good friend and making me laugh my soup out of my mouth so many nights, and coudling with me at night. Sharing your beers with me. Thank you for coming to Chavin and breaking your leg (you know in what sense i say it, its the same thing you said in your going away letter).





I love you my dear friend.
Me. 





Swing life away, everyday. And if you break a leg in turkey i hope someone cleans your toes the perfect way i did, and if not, call me, and i’d love to dig over there. 

lunes, 21 de junio de 2010

Mi bolsa de Yute y Yo.

De pronto el sol entró por la ventana acompañada de una brisa fría. No pude evitarlo y sonreí. Fue un momento perfecto y lo único que me acompañaba era una buena canción y una bolsa de yute, llena de recuerdos. El último momento que me sentí así, sola pero acompañada de mil maneras diferentes, fue el año pasado en Chavín. Estuve echada sobre la réplica de la portada de las Falconidas que hay en la plaza principal del pueblo, mirando las estrellas, disfrutando cada segundo de una ciudad pequeña y hermosa que no tuvo luz durante una semana. Era el primer día del apagón (hay apagón por una semana cada vez que voy, me encanta). Miraba las estrellas, miraba el pasado, literalmente. Mi alrededor era perfecto, solitario y oscuro, sin embargo, estaba acompañada de mi bolsa de yute, llena de recuerdos, llena de amigos, llena de alegrías y tristezas. Creo que lo que me pasa en estos momentos es una reconciliación con la vida, perdono todo y pido perdón por todo. Es increíble. Lo más curioso, fue que estaba vestida de una manera muy particular... Tenía un chullo en la cabeza, una chalina graciosa, guantes de ejercicio y una capa. En realidad no era una capa, pero la niña que hay en mi, no dejó de decir eso esa noche. Era una frazada de colores que había comprado en la feria del pueblo algunos días atrás. Bueno, continuando con la historia, estaba echada, sola, hasta que un serenazgo del pueblo me botó, jajaja, faltaría más, no debía haber estado ahí. Lo cual me da mucha curiosidad, los últimos lugares prohibidos donde he estado han sido perfectos, (incluyo el sábado, con algunos amigos y algunas sustancias). Bueno... bajé de mi lugar favorito de Chavín, busqué a algunos de mis amigos, y como no es sorpresa para los que me conocen, me puse a beber. Bebí, hablando de la vida, de la arqueología, del mundo. Bebí cerveza a temperatura del ambiente (y no, no porque estemos en un lugar frío, me provoque tomar chela caliente, pero no queda de otra), también bebimos un vino barato, que parecía un jugo cualquiera de color marrón, creo que agradezco que no había luz en ese momento. Estaba rodeada de oscuridad, de una vela que se nos apagaba cada vez que alguien hablaba, de amigos que había conocido hace poco, de un mundo ajeno a mi (las estrellas) y de mi bolsa de yute, llena de mis recuerdos y mis amigos.

 No creo en la perfección de las personas, pero creo en la perfección de un momento. Los de arriba son algunos. Ayer tuve otro. Nunca les ha pasado que un amigo o amiga, les pasa una canción, y aunque se la primera vez que la escuches te encanta, y no puedes dejar de escucharla por horas? Bueno eso me pasó a mi. Encontré la perfección en una buena canción. 

Mi bolsa de yute no está llena de amigos perfectos o de una familia perfecta, esta llena de imperfecciones. Imperfecciones perfectas, que se juntan con el caos que soy y forman una bolsa de yute sin un solo error en la costura. 

Después de mucho tiempo puedo decir que mi bolsa de yute y yo somos felices, así que gracias por cada imperfección que me brindan. 



Yo. 




domingo, 20 de junio de 2010

En la Otra Orilla (Albor Maruenda)

Había dicho que el olvido no importa
Se llenó de olas el deseo
Olas indecisas como el amor que espera
O el desdén con sus navajas de ojos feroces


Había dicho
No importa


Se levantó la tierra con sus raíces
la luz con su indolencia
Desiertos abiertos oro y ceniza
La nieve sostenida en nuestros ojos de fiebre


Había dicho que la luna no tiene prisa
Sólo tiene bosques
Sitios ocultos donde nos miramos
Y lentamente aún nos desconocemos


Crecieron todas las ceremonias
Los espejos desviaron figuras y relámpagos
Descubrí el duro oficio de las estaciones y el viento
La duración del mundo con su color de planeta


Había dicho
Ya no importa 


Albor Maruenda.




Algunas palabras importan hasta que dejan de importar. 
Yo. 

Supernova


En la actualidad, los terrícolas comentan que la Tierra y demás planetas de la Vía Láctea algún día desaparecerán debido a una gran explosión solar. Ellos no saben, sin embargo, que su presente es nuestro pasado.

Esta historia comienza con una reunión familiar, la cual celebramos cada cierto tiempo. Algún tío sugirió colocar la película llamada “ El fin de los humanos”. Yo siempre tuve y tendré un gran respeto hacia los terrícolas; pero, para mis familiares, los humanos fueron, o  en todo caso son, unos ignorantes. Aquella película la habré visto decenas de veces, y aún no descifro exactamente lo que hicieron mal. La primera vez tenía diez años, ahora tengo dieciséis y cada vez noto errores que algún día corregiré. Cada dos años se repite la historia, y hasta que alguien no corrija las equivocaciones, la historia no puede continuar. Esa es una idea loca que nadie sabe; bueno, sólo algunos compañeros a los cuales también les agradan los humanos. Mi nombre es ZM 013, soy parte de un grupo que lucha por la justicia. La justicia es algo que falta en el planeta 9W, pero nuestro grupo, pequeño pero significativo, conformado por JA 097, RC 043 y MF 054, trata de hacer lo imposible para lograr una mejora. Aunque nadie sospeche nuestra existencia,  algún bien hemos hecho por nuestra sociedad. Lo que nosotros llamamos “reuniones de estudio”, en realidad son reuniones de planificación de cómo llegar al planeta Tierra, a millones de millones de años luz. Con calma tenemos que construir y aprender a navegar nuestra astronave. Poco a poco hemos asimilado lo básico. Conque les digo que hemos visto todas las películas de viajes espaciales que alguna vez fueron filmadas por especies planetarios, es suficiente. Leímos todo libro escrito sobre el espacio, conocemos la ubicación y característica de cada astro en el sistema solar.

Un día mi madre entró a mi cuarto a verificar que estábamos estudiando. Se asombró al ver cuadernos y libros del espacio. Muchas veces me ha mencionado que no quiere una hija que navegara por el espacio y se meta en líos con las autoridades galácticas. Mi sueño era mi sueño, y a decir verdad, no estaba dispuesta a cambiarlo sólo porque mis padres tenían una manera diferente de pensar, necesitaba una explicación más sólida. Mis amigos tenían los mismos problemas con sus progenitores. Una vez tuvimos que hacer los planos de la nave nuevamente porque el padre de RC 043 los botó al espacio. De lo mucho que hemos aprendido del espacio sabemos muy bien, que lo lanzado al espacio desaparece por siempre. El tiempo pasa y los cuatro “escondemos” nuestros sueños de los demás. Los padres de JA 097 lo imaginan jugador de basketball galáctico, ellos están felices con esa decisión. Los de MF 054 piensan que quiere ser médico; él siempre dominó la medicina y esto nos servirá en nuestro viaje. Pero su prioridad es nuestro viaje, al igual que todos. Los padres de RC 043 piensan que quiere ser arquitecta; le encanta crear modelos de construcción, pero, no de edificios, sino de naves, a sus padres, al igual que a los míos, no les agrada esa idea. Y yo, bueno mis padres piensan que quiero ser escritora, y la verdad es que me encanta escribir pero no quiero tomarlo como profesión. Desde muy pequeña quise marcar la diferencia en nuestro universo, y creo que con nuestro proyecto lo conseguiremos.

La construcción de nuestra nave estaba finalizada, luego de cuatro años de duro trabajo. Cada uno le dijo a sus padres que nos íbamos de campamento. Fue difícil para ellos aceptarlo pero después de discutirlo varias horas llegaron a entender que estábamos creciendo. Nos reunimos en el edificio de MF 054 para el despegue. Cada uno sabía exactamente lo que se tenía que hacer. Teníamos permiso del gobernador, estaba todo listo. Sabíamos que nuestro viaje duraría muchas semanas. Nuestros padres, por otro lado, pensaban que no estaríamos por el fin de semana. La sorpresa que se llevarán. Las semanas pasaron y por fin alcanzamos nuestro destino final. Al aterrizar, nos dimos cuenta de que algo marchaba mal. Había mucho humo, y no estaba a la vista ningún ser viviente. Nos dimos cuenta de que habíamos calculado mal la fecha y el siguiente “fin del mundo” sería de aquí a dos años. Decidimos explorar un poco, verificar si realmente la Tierra era como afirmaban. En ese momento era sumamente difícil comprobarlo pero hicimos un gran esfuerzo. Llegó la hora de retornar a casa. Durante el viaje de vuelta, inventábamos excusas de nuestra larga ausencia. Supe en el instante de partida que yo iba a tener mayor dificultad con la explicación. Pero en fin, decidí arriesgarme.

Al retornar a casa, entré con el código que hace poco me fue otorgado. Saludé, y para mi sorpresa, no me preguntaron dónde había estado. No sabía si les importaba o no. Subí a mi cuarto a escuchar música. Al poco rato llamó JA 097, me propuso un nuevo plan. Me comentó que podíamos vivir y aprender de los humanos por dos años, cambiarnos de nombres y pretender ser parte de su colonia.  Luego veríamos si serviría de algo nuestra ayuda. Me encantó la idea. Decidí empacar y saltar por la ventana. Dejé una nota explicándoles a mis padres, espero que entiendan. Al llegar a la casa de JA 097, ya estaban los demás listos. –“Para cuando lleguemos a la Tierra ya habrán comenzado los dos últimos años”- dijo RC 043. Decidimos colocarnos nombres en ese instante. Total, teníamos aún mucho tiempo para escribir nuestro pasado. A JA 097 se le ocurrió llamar a RC 043 Mariana, y a Mariana se le ocurrió llamar a JA 097 Alex. A mi se me ocurrió el seudónimo Alejandro para MF 054, y a él no se le ocurrió mejor sobrenombre para mí que el de Andrea. Cada uno estaba listo, cada quien tenía su pasado. Poseíamos dinero, hogar, todo estaba listo. No legalmente, pero de lo que somos buenos en nuestro planeta es en lo ilegal. Teníamos dos años para lograr nuestro propósito, estábamos listos, después de seis años de preparación cómo no habría de estarlo.

Tomamos dos semanas para establecernos apropiadamente. Es difícil acostumbrarse a un lugar al cual uno no pertenece. Pero los cuatro sabíamos que al terminar nuestra misión nos iba a costar partir.  Sí, los cuatro extrañábamos a nuestros familiares, pero era tiempo de madurar y hacer las cosas que queríamos hacer. En la ciudad donde nos alojamos, conseguimos trabajos rápidamente. Alex participa en una liga de basketball, Mariana es asistente de uno de los arquitectos supuestamente más nombrados de todo el universo; pero a decir verdad nunca escuchamos hablar de él en 9W. Alejandro trabaja en una clínica y pronto será doctor. Y yo, soy reportera de un pequeño periódico en la cuidad. Son los sueños de nuestros padres, sin embargo, no nuestras prioridades, pero teníamos que sobrevivir. Estábamos luchando para salvar a la Tierra de la gran explosión solar. Aquella supernova que en veintidós meses acabaría con todos los humanos y marcianos si no lográbamos evitarlo. Cómo lo íbamos a evitar era una pregunta que todavía no tenía respuesta. Lo que sí conseguimos al poco tiempo fue algunos jóvenes que deseaban apoyar nuestro proyecto. Tres de los cuatro eran de la misma cuidad donde nos ubicábamos, sin embargo, hay un tal Enrique. No sé si habrán escuchado hablar de él; pero es uno de los jóvenes  con más futuro en las propuestas de la NASA. No sabría decirles exactamente de dónde es, pero sí puedo decirles que conoce muchos lugares del mundo. Al igual que nosotros, conforma un pequeño grupo que trata de salvar al mundo si es que así se le puede decir. Su equipo está conformado por Sebastián, Joaquín y Adrián. Nuestros grupos prácticamente se complementan, puesto que nosotros  sabíamos lo que a ellos les faltaba pulir, y viceversa. En el poco tiempo que nos conocemos sabemos ambos que podemos confiar el uno en el otro. Me costó tiempo explicarles lo que realmente estaba por ocurrir, me entró un gran temor al pensar que podían malgastar el tiempo y dejar algunas cosas para cuando se repita la historia. Pero el tiempo pasó y me di cuenta que estaba equivocada. Se los dije, y el entusiasmo para salvar a su Tierra incrementó.

El tiempo transcurría y por fin Enrique logró ingresar a la  NASA como Físico Nuclear. Lo que hacia él era buscar nuevas fórmulas para llegar más cerca al sol. Si él pudiera proporcionarnos los materiales exactos para la construcción de la nave, entonces RC 043 perdón, Mariana, podría construirla sin ningún problema. Todo tenemos hasta este punto menos, como salvar a todos. ¿Cómo se evita una supernova? La verdad es que no se la puede evitar. Estábamos dispuestos a intentarlo. Pero, ¿cómo sacar a billones de billones de personas de la Tierra?¿Dónde se les alojaría? No se puede mover un planeta entero. No se puede evitar la explosión, aunque... una supernova es causada por la transformación del hidrógeno en helio, y éste, en otros elementos, que se encuentran a mayor temperatura. Decidimos, por tanto,  ir al sol a evidenciar si efectivamente esto estaba en  proceso. La duración de nuestro pequeño viaje parecía eterna, sin embargo, duró siete meses. Al terminar este período nos quedarían solo tres semanas. Cuando llegamos al sol nos percatamos del poco tiempo que nos restaba. Verificamos la temperatura del helio, y efectivamente no nos habíamos equivocado. En poco tiempo el sol explotaría. Decidimos retornar a la Tierra. Al estar cerca de órbita, nos dimos cuenta que no podíamos aterrizar sobre ella. Con este problema planteamos las posibilidades que teníamos para sobrevivir. Tratamos de llegar a la luna, aquel solitario satélite de la Tierra; tuvimos que evitar una lluvia de meteoritos, pero lo logramos. En ese momento, cuando casi perdimos la vida, fue en ese plazo de tiempo que más extrañé a mis familiares. Los había dejado atrás para salvar a la humanidad, sin embargo, estaba a punto de fallar. Se dice que la esperanza es lo último que se pierde. Llegó la noche en la parte de la luna donde nos encontrábamos, el frío que se vino fue más de lo que nos imaginábamos. Tuvimos que enrumbar hacia la parte soleada si queríamos permanecer con vida durante una fase prolongada. Mis compañeros decidieron acostarse y tantear nuestras posibilidades en silencio, acostados dentro de la astronave, pero yo no sentía ganas de dormir, me entró un terrible dolor por el prójimo, no podíamos hacer nada. El tiempo se nos había agotado. Fue en ese instante cuando me puse a escribir todo lo que hicimos, y lo que no habíamos logrado. Cuando comencé a escribir, me distraje con la hermosura de las estrellas. Pasó una estrella fugaz y recordé aquellas historias que de pequeña me contaban. Pedí un deseo con todo mi corazón. Desee que alguien, alguna vez, encontrara lo que esa noche escribí, y que alguien pueda salvar a la humanidad entera.

            Mi nombre es Marcela. El año es 2010, nunca pensé que este fecha llegaría tan pronto.  Estoy a punto de terminar mi carrera. Con suerte los convenios de la universidad con la NASA funcionen y consiga trabajo rápidamente como astronauta.  Desde pequeña quise volar a la luna, y por fin estaba a punto de lograrlo. Recuerdo las historias que me contaban de niña, que me dejaron con la duda que si Neil Armstrong realmente puso pie en ella o no. Unas amigas me hicieran pensar acerca de eso. Pero tiene lógica por los dos lados. No es imposible llegar; sin embargo, Estados Unidos estaba en guerra con la Unión Soviética, así que no encontraron mejor pretexto que fingir el aterrizaje, para ganar una batalla moral. Sea esto cierto o no, es algo que nunca podremos saber. Los únicos que están seguros de esto son los mismos astronautas.  Regresando al tema, ésta era mi oportunidad de mostrar al mundo, o más bien dicho demostrarme a mi misma, si era posible o no.

El tiempo pasó y mi entrenamiento comenzó. Me llevaba bien con el equipo. Nos unimos mucho y esto nos serviría en el viaje. Aquella misión que fue nombrada Enrique I tras un gran experto de la NASA. Nuestro lanzamiento se efectuaría el 10 de Julio de este año. Faltaban exactamente ochenta y un días.     El tiempo pasó volando, y antes de un abrir y cerrar de ojos, ya estábamos a horas. Todo estaba en su lugar.  A diferencia de los viajes de hace unos siete años, nuestra velocidad sería el triple. Llegamos a la luna en un dos por tres. Ver la Tierra desde la luna fue algo que sinceramente no sé cómo podría explicarlo. No tiene palabras. Me quedé sin aliento de sólo pensarlo. Contemplamos el espacio algún tiempo. Cuando todos decidieron irse a acostar, decidí salir a caminar, y a pensar. Estar en la luna me hizo ver el mundo de otra manera. Quería cambiar la Tierra; no sabía cómo, pero estaba dispuesta a hacerlo. Llegó uno momento donde me canse de caminar. Me apoyé en algo que a mi parecer era una piedra, pero al examinarlo bien, me di con la sorpresa que era una especie de baúl. Se me hizo difícil abrirlo pero después de agotar casi todas mis fuerzas logré separar la tapa. Encontré unas hojas escritas a mano. La letra era casi ilegible, pero requirió de un gran esfuerzo el interpretar cada palabra escrita. Comenzaba con una pequeña advertencia y pedido. Me quede asombrada  al leer lo que una joven, más o menos mi edad, podía sentir por una especie que no era la suya. La admiré mucho: arriesgar su vida, luchar contra sus padres. Fue algo que yo nunca tuve el valor de hacer. Seguí leyendo, y logré captar lo siguiente: una supernova estaba a punto de suceder. Tenía poco menos de seis meses para pensar en una manera de salvar al mundo. Me fue difícil aceptar la posibilidad de haber vivido este momento antes, y de haber fracasado y decepcionado a todos, y lo que dolía más, decepcionarme a mí misma.  Les comuniqué a mis compañeros al día siguiente y comenzamos a planear los siguientes meses. Decidimos ir en busca de 9W, aquel planeta que era hermoso para los ojos de ZM 013.  En el baúl había también un mapa, algunos objetos y una foto. Esa foto la dejo para demostrar que si hay seres inteligentes en el universo.

Nos tomó menos tiempo de lo programado llegar, pero llegamos, y nos sorprendimos al ser recibidos con gran cariño. En ese momento pensé y rogué que ellos nunca lleguen a nuestro planeta como nosotros llegamos ese día, al suyo porque sé que los humanos no los tratarían bien. Fuimos hospedados por una familia muy unida, la familia más unida que he visto en toda mi vida. Aprendimos mucho de ellos y nos dimos cuenta de que a nosotros, los terrícolas, nos faltaba mucho por aprender. Juntos llegamos a la celebración anual de Paz. Nos explicaron que gracias a cuatro jóvenes, los 9Wianos se dieron cuenta de que no vale la pena pelear y estar en conflicto con los demás. Ahí supe muy bien, por quienes hablaban que ZM 013 cumplió su sueño; sin embargo, nunca lo supo. Me asombré tanto al ver lo que había logrado. Quisiera que hubiese una persona igual a ella en la Tierra. Mis amigos me dijeron que me parecía a ella, pero yo no lo aceptaba. Yo no enfrenté a mis padres, ni tenía el valor de cambiar a la humanidad entera con una acción. Nos llamaron de la NASA, teníamos que regresar lo antes posible porque habían descubierto algo que podía causar el fin del mundo. No les mencionamos el conocimiento de este tema para evitar problemas y explicaciones. No nos queríamos ir, nos habíamos acostumbrado a la forma de vivir de los habitantes de 9W. Queríamos formar parte de su sociedad. 

Al llegar a la Tierra y observar la gran diferencia de comportamiento y estilo de vida, nos dio lástima. Tratamos de explicarles la situación, y proponer una solución. Se burlaron tanto de nosotros que decidimos no mencionarles que los residentes de 9W ofrecían un lugar para ellos. Además dijeron que si el espacio no alcanzaba, ayudarían en la construcción de un nuevo hogar para todos en 11W, planeta que ellos estaban a punto de conquistar, aquel planeta con nombre pero sin claro dueño. Por el momento estaba habitado por seres que ni siquiera merecen ser llamados extraterrestres. Son criaturas, tipo película de terror mala, que son tan horribles que malogran toda la película. Creo que con eso explico bastante. Puedo atreverme a decir que en la Tierra estamos como estamos por influencia de aquellas criaturas. Es cierto, mencioné que los residentes de 9W buscan la paz, sin embargo, también buscan lo que es justo para el prójimo. Después de varias semanas de largo trabajo cada uno se fue a su casa con sus familiares y amigos. Al llegar a casa tomé un largo baño en agua caliente.

Durante semanas pensé cómo podrían salvar a la humanidad, pero llegue a la conclusión que la única salvación que tenían no se les podía proponer yo. Era algo que ellos tenían que lograr por sí mismos. Pero al no darse cuenta de la situación en la que están, era sumamente difícil. Llegó el día cuando el equipo decidió reunirse nuevamente. –“Tiene que haber una manera de avisarles a las personas interesadas en salvarse y cambiar la humanidad”- dijo uno de ellos. De tanto pensar en cómo, nos comenzó a doler la cabeza. Después de cuatro horas de especular y debatir lo que íbamos a hacer, llegamos a una conclusión.

Cada uno se fue a su casa esa noche. Aguardando la siguiente reunión donde cada uno de nosotros presentaríamos modelos. No pude más que dormir. Soñé tantas cosas esa noche. Tuve pesadillas del fin del mundo, soñé también que el mundo fue salvado. De la nada, en uno de estos sueños apareció un modelo y un plan que jamás se me hubiese ocurrido estando despierta. El único temor que tenía era no recordarlo al despertar. No quise abrir los ojos  hasta que no estuviera segura de lo que mi imaginación me brindaba.

Los modelos que presentamos en la reunión eran  todos tan buenos que decidimos unirlos en uno. Así nuestro plan agarraría más fuerza. Ese día comenzamos a trabajar. Primero era lo primero, hacer los planos, lo cual nos tardó un poco más de dos semanas, pues esto no era simplemente un proyecto que nos pedía la universidad, sino algo que involucraba nuestras vidas y vidas de otras personas.

El plano quedó hermoso. Con suerte sería un éxito. Con los planos hechos, comenzamos a escribir el e-mail que sería difundido a todas las personas del mundo. Para esto teníamos que escribir el mensaje en muchos idiomas. Fácil tarea, porque gracias a las escuelas a las que habíamos atendido, cada uno dominaba muchas lenguas. Aparte del idioma, teníamos todos los correos electrónicos de compañías grandes y pequeñas, puesto que ingresamos a todos estos por el bien de la humanidad.  El mail tendría el siguiente contenido:

 Como ya deben saber, una supernova ocurrirá en poco menos de un año. Mi nombre es Marcela y hace poco fui enviada al espacio con un equipo de astronautas especializados. Descubrimos gracias a un artículo escrito por un  extraterrestre que esta supernova ocurre cada dos años. Es difícil de creer sí, y de repente este mail fue escrito antes y  de repente fracasamos. Pero nunca fui de las personas que se rinden antes de intentar las cosas. Si fracasamos es en el intento. Necesitamos la ayuda de todos para construir una astronave, para transportar a cada uno de ustedes a un lugar seguro: el planeta 9W ubicada en una galaxia vecina. Por favor, si tienen alguna pregunta no duden en responder el mensaje.

 Cuando ya faltaba poco tiempo para nuestra partida, habíamos reunido cerca de ciento diez personas. Justo antes de partir decidimos hacer un último llamado. Sin embargo, la ignorancia y el desinterés pasaron por encima de las ganas de vivir. Los millones de habitantes que restaban tendrían que ver si con un poco más de corazón lograban salvarse en otra oportunidad. Rumbo a 9W explicamos todo lo que viviríamos y aquellas cosas que de seguro tendríamos que enfrentar, puesto que no nos encontrábamos en la misma galaxia. Pasó el tiempo y cuando faltaba poco para llegar escuchamos a lo lejos un terrible sonido. Nadie comentó nada sobre el asunto, ya que todos sabíamos lo que era. Nadie abrió la boca hasta la hora de llegada. La bienvenida de los habitantes de 9W fue maravillosa. Pero sé que muy profundamente muchas de las personas quisieran regresar a la Tierra.

El tiempo se puso difícil, y todos tuvimos que apoyar en la conquista de 11W, ya que éste sería nuestro hogar en el futuro. Fue semanas, inclusive meses muy difíciles para todos. No teníamos otra alternativa que luchar por lo que ahora era nuestro. Defender la patria. Ya que la Tierra estaba en una situación que nadie podía cambiar en un plazo corto. Alguna fuerza superior quería mejorar la vida de las personas, y la única manera era haciendo que ellos solos se dieran cuenta de lo que estaban causando. Las personas con corazón y con gotas de amor en su alma llegaron y llegarán a salvarse eventualmente. Pero, mientras tanto, era nuestro deber ayudar al que nos brindo tanto apoyo. La guerra, una palabra tan dura y  que quisiera no utilizar, fue ganada por nosotros. Las criaturas extrañas de 11W desaparecieron de la faz de ese planeta.

El tiempo pasó y muy dentro de mí sabía que faltaba algo por hacer. Tenía que hacer una cosa más, algo que quería hacer desde hace tiempo. Comencé a escribir todo lo que logramos mis compañeros y yo. Las personas que trajimos se salvaron. Quería hacer ver que salvarse era posible. El texto que escribí fue especial para mí. No lo compartí con nadie. Mis familiares no sabían de la existencia de este documento. Ni quería tampoco que nadie que no fuera mi equipo lo supiera. Tenía miedo de que alguien lograra modificarlo y de repente cambiar la historia. Busqué los integrantes de mi equipo, después de  años y años que trascurrimos sin contacto. Este era la última misión por cumplir. Me costó más tiempo de lo que esperaba ubicarlos a todos, bueno con uno fue particularmente difícil puesto que hace poco había fallecido. Cuando me enteré sentí un vacío increíble. Me contaron que había muerto sólo, y ahí me entró el sentimiento de culpa porque siempre le prometí que íbamos a vivir juntos. Más aún teníamos que cumplir esta misión, por él. Demostrar a todos que no había muerto en vano. Les di el texto a los dos compañeros restantes, uno, para que agregaran algún comentario que les pareciera adecuado, y dos, porque siempre tuve fallas ortográficas, impidiendo en varias ocasiones el perfecto entendimiento de lo que quería decir.  Decidimos entre todos mencionar el fallecimiento de nuestro querido amigo y dedicarle en homenaje nuestro último viaje espacial.

Parecimos niños de 12 años, haciendo todo a escondidillas. Era un secreto. Queríamos hacer dos cosas. Verificar cómo estaba la Tierra, y dejar el texto en un lugar seguro, la luna. En aquel lugar donde yo encontré el documento que logró salvar a ciento catorce personas, incluyendo a mí. El baúl de Andrea lo guardé para un momento como éste. Así como me conmovió y me dio el último empujón para marcar una diferencia, espero que yo con el documento pueda lograr lo mismo.

Queríamos construir nuestra nave desde cero como en viejos tiempos, y a decir verdad esto nos ayudó a ver todo lo que habíamos logrado. El nombre de la misión fue llamada Alejandro II, siendo este el nieto de un astrónomo famoso con el mismo nombre. Todo está listo para nuestra partida. La noche anterior verifiqué y leí el texto nuevamente para estar segura que estaba haciendo lo correcto, y efectivamente así era. Las ansias de llegar eran más grandes aún que las de mi primer viaje a la luna. Me desperté temprano, llamé a mis compañeros para decirles que ya era hora de partir. Estaban listos al igual que yo. Llegaríamos a la luna en un par de meses. Sabíamos que era mejor ir a la luna primero, porque de esta manera el texto estaría ahí, si es que algo nos pasara o nos arrepintiéramos en el camino.

La luna seguía hermosa como la última vez que pisamos su superficie. Encontramos el lugar exacto donde ubiqué los papeles la primera vez. Los dejé dándole un beso y deseando mucha suerte al que lo leyera. Luego, con un gran temor enrumbamos a la Tierra, sin saber lo que nos esperaba encontrar. ¿Habría cambiado o la situación seguiría igual? Otra pregunta sería, de haber cambiado ¿lo era para bien o para mal? Se imaginan tener esa duda en la cabeza. Tomó poco tiempo llegar y nuestras dudas serían respondidas instantáneamente. Aterrizamos en un lugar que para nosotros era seguro hace unos años. Cuanto había cambiado nuestro mundo, y para mal. El terrorismo estaba arrasando, y el desinterés por el prójimo, creo, era peor.  Las personas perdieron el poco corazón que aún les quedaba cuando nosotros vivíamos ahí. ¿Hicimos bien en marcharnos, y salvarnos? o ¿deberíamos haber permanecido fieles a  nuestra raza hasta el final, para bien o para mal? Las cosas ya estaban hechas. No había manera de regresar el tiempo, por lo menos no para nosotros que ya sabíamos lo que pasaba y cuál debería ser la solución.  Entre tanto terrorismo y batallas, sacamos la conclusión que la temible tercera guerra mundial, denominada guerra nuclear, estaba en proceso ahora mismo. No había nada que hacer; sólo llevarnos a aquellas personas que a nuestro parecer merecían vivir, aquellas personas inocentes que no sabían lo que estaba ocurriendo. Niños sobre todo.

Al retornar a 11W, convocamos una reunión. Era nuestro deber informar a los humanos lo que estaba sucediendo para que se sientan agradecidos de lo que tienen y para que no se lamenten de las cosas que no tienen. Los humanos siempre tendrán defectos, y si con suerte algún día estas deficiencias desaparecen, esperemos que el corazón no desvanezca con ellas.     

Ahora que estoy en mis últimos días, y que le cuento todas estas historias a mis nietos, me doy cuenta de que sí hice una diferencia: las personas que se salvaron aprendieron a valorar la vida y entendieron que el lugar en donde nos encontrábamos podría ser el último ambiente disponible para los humanos dentro de todo el universo, y por ende había que cuidarlo bien.  Espero que mi historia llegue a los nietos de mis nietos y más allá aun, para que se den cuenta de que los sueños no sólo son sueños sino que se cumplen si uno persiste. La vida es una y hay que aprovecharla al máximo, no sólo para el bien de uno mismo sino para el del prójimo.

FIN
2004.

sábado, 19 de junio de 2010

Aprendiz del Privilegio (Albor Maruenda)

Siempre equivocas el sitio exacto
Allí donde ya no hay distancias
Te entretiene el peso del aire el ocaso de los días
En cielos entrecruzados los ojos sin límites
El horizonte intentado por todos los murmullos


Después del alba traes fantasmas presuroso
Hombres levemente dormidos que buscan el hielo de la certeza
Como si estuvieran atados a un lugar secreto
A rostros olvidados entre los besos y las cenizas
A palabras dichas en la penumbra


Pero tú sabes que el amor crece como las piedras sin sonido
En palacios habitados por una nube
En la brisa de la yedra o del acero
En una sombra color de miel o en las ventanas
Donde algunas lunas caen sencillamente


Has sostenido el tiempo la distancias
Delirios exactos conmociones
Fronteras del viento sonrisas
En la punta del sueño amenazas derruidas
Y cuando una noticia o la brisa llega
Como el primer hombre sientes el presentimiento


Albor Maruenda


Nunca olvidaré lo que me dijo un día. "Se lo que quieres ser, pero se la mejor haciéndolo". En esas estoy abuelo. 

Mi equipo al Rojo Vivo (Allen Ginsberg) / mi vida al Rojo Vivo (YO)

Mi verga al rojo vivo
Tu verga es punto tramposo

Mi política al rojo vivo
Tu política es trampa tramposa

Mi presidente al rojo vivo
Tu presidente es mancha tramposa

Mi tierra al rojo vivo
Tu tierra es nudo tramposo

Mi nación al rojo vivo
Tu nación es podredumbre tramposa

Mi cosmos al rojo vivo
Tu cosmos una agachada haragana tramposa



Allen Ginsberg. 



Mi Perú al Rojo vivo. 
Mi familia y amigos al Rojo vivo.
El amor que llegará a mi algún día, debe ser al Rojo vivo.
Mis Recuerdos al Rojo vivo.
Mis ideales al Rojo Vivo. 
La tinta de mi tatuaje al Rojo vivo.
Vivo en Rojo vivo. 

Yo.